Harasambato’s Weblog

abril 8, 2011

Rollkur. Tradición o modernidad

El siguiente artículo pertenece a la excelente página TOPIBERIAM.COM, con la única salvedad que los videos tanto de Anky como el informe final sobre esta técnica de trabajo (que se usa en dressage pero la hemos visto igualmente en el training de caballos de salto) fueron agregados por nosotros con el afán de enriquecer el contenido de la nota al igual que la mencion a Johann Hinnemann, jinete y trainer alemán que menciona los órigenes en el siglo XIX del llamado Rollkur

Finalmente, existe una escuela (en el sentido de enseñanza y tradición) que utiliza un aparejo auxiliar que se anuda en la crin de la cola del equino y va directamente a la boca del caballo, logrando una hiperflexión permanente y forzada. Esto prometo será motivo de otra nota.

ROLLKUR, tradición o modernidad

La hiperflexión del cuello del caballo, o el “Rollkur”, hasta hace un tiempo absolutamente prohibida en los manuales de doma, la han impuesto en todo el mundo la amazona holandesa Anky van Grunsven y su entrenador y marido Sjeff Janssen con sus éxitos. Esto ha provocado una polémica internacional, sobre los beneficios o perjuicios que este método puede conllevar para el caballo, que hasta el momento ha quedado sin veredicto.

Tal ha sido la polémica que se han formado dos bandos, los que defienden a la amazona y a su marido-entrenador, y la de quienes se muestran partidarios del sistema de monta tradicional alemán.

La cuestión es que siempre habíamos escuchado que el caballo debería tener su frente en la vertical y nunca traspasar ésta, al objeto de evitar el encapotamiento y la formación de un doblamiento erróneo del cuello . Sin embargo, Salinero, el caballo de Anky (foto superior), a pesar de ser entrenado en una hiperflexión constante no solo no presenta efecto nocivo alguno sino que está siendo el caballo olímpico más importante de la doma actual.

Como señala Johann Hinnemann, los que presentan Sjef Janssen como el “inventor de la rollkur” y reducirlo a ese nivel, no tienen ni idea de la historia de la equitación. Antes de 1900 el emperador Guillermo ya tenía en su caballería al maestro, Pablo Plinzner, que trató de establecer un denominado “Sistema de Gymanstics Horse”, que se ha denominado con el tiempo como “plinznern”.

El primer jinete en usar esta técnica fue en su día la amazona Nicole Uphoff, de Alemania, con su caballo “Rembrandt” de la mano del que entonces era su entrenador Harry Boldt. Una importante revista alemana publicó algunas fotos que mostraban este método y el revuelo que se armó en el sector fue monumental. Ella salió al paso diciendo que se trataba de una solución extrema, en absoluto válida para todos los caballos, y solo con el propósito de corregir puntualmente sus problemas. Lo cierto es que “Rembrandt” asombró a todos en los cuadrilongos internacionales por su ligereza y por su elegancia, algo que contrastaba con otros caballos de entonces más pesados y menos flexibles.

El “Rollkur” consiste en entrenar al caballo haciéndole bajar profundamente la cabeza hasta debajo de la horizontal de la cruz y poner la frente muy detrás de la vertical, curvando el cuello considerablemente todo lo posible. Esto se extiende también a doblar el cuello a ambos lados, primero a uno y luego al opuesto, preferiblemente durante pasos medios o durante cambios rápidos de dirección. La flexión aparece principalmente en las vértebras cervicales más bajas. Lo que se consigue con la hiperflexión es un mayor sometimiento del caballo en todo momento y un aligeramiento del tren posterior que se traduce a su vez en una mayor ligereza general. Al salir a la pista de concurso el nivel de exigencia se reduce y se procura llevar el caballo en la vertical.

Otra jinete que también hace uso de esta técnica, pese a que curiosamente se considere que no lo hace, es Isabel Werth con su caballo “Satchmo”. La hemos podido observar a la par de Anky durante las sesiones de entrenamiento en alguna competición internacional. Ambas llevaban efectivamente al caballo con el cuello absolutamente enrollado, muy detrás de la vertical; los ejercicios que hacían eran lentos y se fundían sucesivamente con fluidez, la reunión era máxima, seguida de periodos de riendas largas en las que el caballo aprovechaba para estirar hacia abajo y hacia delante el cuello. El posterior de ambos caballos estaba ligero y atento a las indicaciones del jinete, pero en ningún caso se podía hablar de un gran remetimiento debajo de la masa. Isabel luchaba por conseguir que el cacaballo se descontrayera y finalmente “pasara”, que estuviera delante de la pierna. En ocasiones tenía que emplear sus ayudas de piernas con contundencia para lanzarlo hacia delante. “Salinero” y “Satchmo” ensalivaban abundantemente, estaban tranquilos y llamaba la atención la enorme ligereza con que montaba en la pista de entrenamiento Anky.

Los que estábamos presentes comentábamos este nuevo sistema de la hiperflexión.

Desde entonces, el “Rollkur” no ha hecho sino proliferar entre los amateur. Hoy es frecuente ver este sistema de monta en las hípicas.

El “Rollkur” se ha popularizado erróneamente como un “Anky versus Isabell”, modernidad versus tradición. Actualmente se ha calmado algo respecto a hace unos años cuando salió el tema por primera vez en la prensa , y que a continuación fue exagerado artificialmente y en ocasiones con poco conocimiento de causa. Sin embargo la línea que siguen mayoritamriamente los profesionales se diría que por ahora se decanta por la modernidad. De las conversaciones con los jinetes, jueces y entrenadores con los que hemos comentado el “enrrollamiento”, se llega a la misma conclusión: hay muy pocos datos sólidos para poder decir científicamente qué es malo, qué es bueno para el caballo en este caso, y por eso al final cada uno monta según su propia experiencia de lo que le funciona y lo que no.

Una cosa es montar “deep & low” (profundo y abajo), y otra maltratar a un caballo. Hay veces en que para un caballo la monta con elevación puede ser igual de mala o incluso peor. Al final, lo más adecuado es juzgar cada caso en concreto, observar concretamente si el caballo está bien, y si trabaja contento. Trabajar a un caballo detrás de las riendas es diferente de esas ocasiones en las que se pueden presenciar escenas donde claramente hay un exceso y un abuso, y se ha roto la armonía por completo.

Por otro lado no se puede dejar de analizar la situación desde otro punto de vista; como decimos, el de los hechos, el de que se trata de binomios que ganan una y otra vez la copa del mundo, etc. Objetivamente hay que decir que el “Rollkur” no puede ser tan malo si ganan tan contundentemente. Por otro lado la pregunta que queda en el aire es si el fin puede justificar los medios.

La polémica en realidad ha ido más allá y se ha personificado en Holanda y Alemania. Lo primero que se deduce es que entre ambos países hay en general diferentes formas de montar, sin que esto sea un obstáculo para que en Alemania haya gente que monta estilo Anky, y que en Holanda haya gente muy influida por el sistema alemán. Los holandeses han creado con su forma de monta el sistema holandés, su propio sistema, que busca más la elasticidad que el movimiento hacia delante típico de la época de Klimke. La doma ha cambiado hacia los países bajos y algunos alemanes puede que miren esto con cierto recelo. Pero que haya mucha gente que imite el “Rollkur”, sin saber bien lo que hace, no lo convierte en malo. Lo mismo se podría decir del método alemán.

Finalmente, en la doma clásica centroeuropea siempre se está vigilante sobre si algún caballo va demasiado alto, bajo, cerrado etc., cuando sin embargo en el salto nadie se preocupa por estos temas, y se puede utilizar todo tipo de artilugios, cualquier filete, martingalas, etc. En la monta western o vaquera por ejemplo, nadie se alarma por lo que se hace, cuando desde luego no parece que sea precisamente lo más adecuado para los caballos.

En realidad el “Rollkur” se reduce a coger a la gente y decir, mirad este caballo, ¿cómo lo veis, os parece que está tranquilo y a gusto con lo que hace o no?. Cualquiera que sea la respuesta no dependerá casi nunca de si el caballo está delante o detrás de la vertical, demasiado alto o demasiado bajo, sino que dependerá de muchos otros factores, que son los que hay que valorar.

Dejando a un lado la polémica, el “Rollkur” es una herramienta que, en su caso, solo puede ser usada por profesionales con un profundo conocimiento del entrenamiento. De lo contrario, como vemos se pueden producir trágicos perjuicios para la salud y el respeto al caballo. Un jinete en su nivel básico no debería nunca hacer uso del mismo porque mucho antes hay que fijar la cruz, afianzar el contacto, la marcha en los aires laterales, y tener una idea clara de lo que significa tener al caballo delante de la pierna.

En cuanto a nuestra opinión, estimamos que el sistema efectivamente funciona, nosotros lo utilizamos con caballos de nivel medio para lograr una mayor sinapsis y movilidad del tren posterior lo cual redunda en un salto mas fluido sobre todo si de saltar paralelas se trata.

2 comentarios »

  1. Es muy interesante el artículo, hoy es muy común ver a los caballos en una antepista con la vertical de su cabeza detrás de la vertical, sobre todo cuando estan bajo la influencia de las riendillas.

    Cuando nos enseñaban los maestros militares estaba contraindicado que el caballo estuviera detrás de las riendas; quizás sería bueno hacer una diferencia entre el caballo detrás de la riendas y el caballo que posee la vertical de su cabeza detrás de la vertical (esto también se penaliza en las competencias de adiestramiento).

    Recuerdo que me llamó la atención cuando leía a Ernst Altstadt que el manifestaba que un caballo con su cabeza detrás de la vertical significaba que entrabamos en la fase de impulsión. No lo consideraba un error pero si era importante impulsar al caballo.

    Pinso que jinetes expertos que tienen una noción completa de la impulsión, equilibrio y predisposicón del caballo podrán trabajar sus caballos detrás de la vertical; jinetes menos expertos que no tengan una noción completa de la forma en que trabaja su caballo se beneficiarán de una postura más natural ………..

    Comentario por Ata — abril 17, 2011 @ 7:00 pm | Responder

    • Un lujo leer sus vastos conocimientos Ataulfo. Recuerdo “El camino del jinete” de Altstadt, una joyita que encontré en una librería de reventa (son mi hobby visitarlas) reflecciones similares, en su momento refleccioné que cualquier cuadrúpedo en momentos de gran impulsión hiperflexiona su cuello, y que incluso el retozo del caballo es un tiempo de gran impulsión con hiperflexión del cuello.
      En la cantidad de libros de training y los que específicamente tratan de la fisiología del movimiento equino, no he encontrado una descripción del movimiento exacto del isqueo braqueal en tales momentos, pero creo que compactando el músculo (como hace la hiperflexión) logra hacer mas eficiente el antagonismo que ejerce para lograr el movimiento de los otros músuculos que generan el movimiento tanto del tren anterior como del posterior.
      Por otra parte no puedo menos que coincidir que manos expertar pueden trabajar con este método, que exige una gran concentración, y uno tiende a ver que el trabajo del caballo es mas un motivo de reunión social que la exteriorización de la concentración que el mismo exige.

      Comentario por harasambato — abril 21, 2011 @ 4:32 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: