Harasambato’s Weblog

abril 25, 2010

La equitación. De la doma utilitaria a la doma moderna.

La equitación moderna rinde homenaje al adiestramiento del caballo para la guerra. El paso de una equitación utilitaria (el caballo para la guerra) hacia una equitación donde la ciencia se convierte en arte mediante la búsqueda de ese siempre inasible “jinete invisible” que hace que su cuerpo sea una prolongación del equino marca toda la evolución de la equitación moderna.

Saber de sus orígines, ayuda a comprender su realidad actual y evolución, que queremos y que buscamos con la práctica de la equitación. Simple: un ideal de perfección tanto en la morfología como en la técnica del deporte ecuestre, cualquiera sea el que se practique.

Vayan estas reflecciones encaminadas en ese sentido.

Se considera que el origen de la doma clásica es el entrenamiento militar practicado en la antigua Grecia para que en el campo de batalla no hubiera problemas. El historiador griego ”Jenofonte”(430 a.C.) narra movimientos como el “plaffe” o el “passage”, que continúan usándose en las competiciones actuales. (The ars of horsemanship) Este libro lo escribió Jenofontes (Xenofontes) para su alumno, nada menos que Alejandro Magno que hizo de estas enseñanzas buen uso en su caballo Bucéfalo, considerado indomable y solo montado por el Gran Alejandro.

La pirueta – por ejemplo – no es sino la habilidad enseñada al caballo para moverse en espacios reducido, girando sobre si para enfrentar a los ataques enemigos.

Incluso el caballo era usado como un arma o escudo en si mismo al enseñarle determinados saltos: la levade, donde el caballo se elevaba sobre su posterior sacando al jinete del alcance de la espada o lanza, la capriole, donde el equino hará un brinco con las patas delanteras y las traseras estiradas es claro aquí el uso del caballo como ariete (patas delanteras) o de impacto (patadas); la ballotade, donde se suceden los brincos con las cuatro patas dobladas y, por último, la croupade, en la que también existen brincos por parte del caballo pero actuando con las patas colocadas bajo el vientre.

Un caballo brincando en el lugar o pateando en el aire, no resulta obvio destacarlo, se constituía en un arma poderosa, situándonos en el tiempo y lugar de su utilización.

Estos aires elevados hoy en desuso salvo en la Real Escuela de Arte Ecuestre de Jerez de la Frontera, España, o la Real Escuela Española de Arte Ecuestre de Viena, Austria o su sucursal en Sudáfrica, tres escuelas que he tenido la oportunidad de ver y apreciar.

Apreciamos en el video de los caballos andaluces estos aires, y nos imaginamos la impresión que causaban en medio de una batalla y su utilidad en la guerra.

Igualmente, si bien el Carrousel como arte ecuestre solo se conserva en Europa, y es muy raro de ver en Latinoamérica, el mismo hace recordar el orden cerrado de la caballería y es un arte que se remonta a los romanos, que fue el primer ejército en usar la caballería en órden coordinado de ataque y no mera embestida frente al enemigo.

Para tener una idea de ello, vemos el siguiente video.

Hoy la equitación como deporte no olvida sus antecedentes guerrero, pero ha introducido otros valores, la salud del caballo, la perfección de los movimientos como ideal de la competencia en doma, o el franqueo sin errores en el salto, etc.

Algunas nociones de la equitación daremos seguidamente.

En la edad de bronce el hombre se percató de que el caballo podría convertirse en un elemento utilitario y no solo en base de su alimento. El caballo empezó a emplearse como elemento de trabajo. En la historia de la humanidad, el caballo se convirtió en pieza vital de una nueva era. Según todos los indicios, el caballo no tuvo su origen en Europa, sino que fue importado de alguna apartadas regiones oriental para su utilización doméstica.

Es importante hacer notar que la caballería era el cuerpo militar predominante en los ejércitos persas y griegos, e incluso entre las hordas bárbaras anteriores a nuestra era. Todavía se montaba a pelo, pero ya se jugaba al Polo en Persia. En esta época aparece el primer caballo famoso en la historia: “Bucéfalo”, el caballo de Alejandro Magno, cazado y domado por el. A lomos de este caballo Alejandro Magno conquistó países colindantes con el mar Mediterráneo, el mar Negro y el Golfo Pérsico, llegando desde Grecia hasta la India. Siempre a caballo.

Pasamos a la Edad Media. La caballería Española, que estaba considerada como “Escuela de Caballeros”, los hijos de los grandes señores o caballeros de alcurnia pasaban su infancia y adolescencia sometidos a una estrecha vigilancia y una constante preparación. Primero bajo la tutela materna y luego bajo la de un preceptor, y cuando apenas tenían diez años eran enviados a los castillos de otros señores a los que servían directamente y de ellos aprendían el arte de ser caballeros.

Empezaban por llevar las armas y los escudos, y de ahí el nombre de “escuderos” que se les daba. En los castillos recibían además instrucción literaria y musical, y aprendían idiomas. Se forjaban pues, hombres y caballeros aptos para la guerra y también para la vida palaciega y social de la época.

Entre batalla y batalla, o en épocas de paz se generalizó el empleo del corcel en torneos y juegos a caballos, como una preparación para el tiempo de guerra. Con el tiempo, estos entrenamientos para la guerra habrían de convertirse en el deporte hípico.

La Antigua escuela de Equitación.

Fue en la época bizantina cuando aparecieron elementos tales como la silla, la brida y las riendas. Sin olvidar que con la silla se crearon los estribos que fueron de gran utilidad para unos jinetes que tenían que buscar el máximo equilibrio en su caballo, a consecuencia del peso que representaban sus armaduras y escudos y las armas propias de la época.

Fue entonces cuando se empezaron a estudiar sistemas y técnicas, y surgieron las escuelas “a la jineta” y “a la brida”. La segunda prevaleció sobre la primera pero esto no quiere decir que “la jineta” haya quedado en desuso.
Para montar a la brida, se requiere un arnés cabecero que sujete al caballo mediante la brida propiamente dicha, el freno o bocado y las riendas. La silla carece de resaltes o salientes excesivos y los estribos han sufrido cambios en los materiales utilizados.

Las guerra de Italia, en la época iniciada por los Reyes Católicos, fueron unas de las causas que acabaron por generalizar en España la escuela de la brida, por cuanto el jinete tenía una mayor movilidad y libertad de acción, sin las limitaciones que imponían los útiles aplicados al caballo más que el propio dominio del jinete que lo montaba.

La permanencia en Italia de los soldados españoles, peleando con enemigos cuya táctica guerrera era tan distinta de la que ellos habían practicado en nuestro suelo durante el largo periodo de la Reconquista, produjo sin duda una profunda modificación en la manera de combatir a caballo, y por tanto en la utilización de este.

Fue pues en Italia donde la caballería española empezó a amoldarse a los nuevos estilos, dejando el español para las competiciones y los juegos clásicos de nuestro pueblo. El método o sistema de monta a la jineta tenía y tiene una característica muy especial, consistente en hacer correr, parar y girar el caballo bruscamente pero con sujeción a determinados principios. El caballo tenía que revolverse y marchar de uno a otro lado, incluso hacia atrás, con gran agilidad y presteza, y todo ello mediante la ayuda de pies, piernas y rodillas así como de la mano izquierda.

El freno reviste en este caso una forma muy especial y exclusiva: menos pesado y más corto que el de la brida. La silla asimismo, es un dato de preferente atención. Es distinta a la de la brida, de hechura casi cuadrada, de mayor fortaleza y con dos arzones prominentes, el de delante recto y el posterior alto también pero ligeramente inclinado hacia atrás. No obstante el caballero en esta silla va perfectamente encajado, sujeto y sin riesgo de descomponerse al ejecutar los movimientos necesarios en los ejercicios correspondientes.

Los estribos también son distintos a la otra monta: los había de dos clases, de “medio celemín” y de media luna, tanto para el combate como para torear de hierro, mientras que para el campo el material empleado era la madera. El pie, quedaba pues, perfectamente resguardado de los envites a los que había que oponerse, especialmente de los cuernos de los toros. En la jineta se utilizaban asimismo diversas espuelas, acicates diversos, de aguijón, pico de gorrión, etc. La posición del jinete es distinta en una y otra monta.

Las escuelas de Equitación.

La primera escuela de equitación fue fundada por el conde de Fiaschi en el año 1539 en la ciudad Italiana de Ferrara, y todo apunta a que fue la primera escuela de equitación de la que se tiene noticia. Fiaschi también expuso sus conocimientos y sus experiencias vividas junto a los caballos en diversos escritos. Tenía como fieles alumnos a Federico Grisone y Juan B. Pignatelli, que le sucedieron en sus teorías y en sus prácticas, y más tarde en la dirección en la dirección de su escuela que trasladaron a Nápoles. Entonces ya se había conseguido crear la Escuela Italiana, a la que acudían los hijos de las mejores familias francesas y alemanas, y esta fue la base de la creación de otras escuelas en dichos países, en especial la francesa de La Broue y La Baume.

Pero entretanto surgió una escuela que hizo historia y que se mantiene en nuestros días: la clásica Alta Escuela Española de Viena. Fue creada en el año 1572 y sustituyó a un famoso picadero cubierto austriaco. Fue en esta época el momento en que más se escribió sobre la hípica y la equitación. Estas constituyeron, junto con el deporte o arte de la esgrima y más tarde la gimnasia, los conceptos básicos de lo que había de ser el deporte del mundo.

Cada país realizaba sus estudios y fundaba sus escuelas de equitación. España también tuvo maestros en las prácticas hípicas, y en muchos casos, los conocimientos y las bases españolas sirvieron de iniciación a los escritos extranjeros.

Pero el país que más preocupación demostró respecto a la monta fue Francia. A partir de 1600 buscaba nuevas fórmulas y tal vez encontró el mejor sistema, basado en movimientos muy suaves. Los franceses fueron depurando la técnica que entonces se consideró como el estilo moderno y hoy aún prevalece.

Se crearon los picadero-escuelas de Versalles y las Tullerías, y países como España, Portugal y Alemania empezaron a seguir el ejemplo, creando escuelas con peculiaridades propias pero bajo la influencia francesa. No obstante cada escuela publicaba libros en los que aunque exponían realidades técnicas extranjeras, mantenían sus propios conceptos y defendían sus convicciones clásicas.

Por lo tanto, el siglo XVIII trajo consigo una preocupación y esmero en la preparación del caballo y en los antiguos sistemas de doma, pues se buscó la cadencia de la marcha y la flexibilidad en el manejo del corcel, y el movimiento de adorno hizo que surgiera la verdadera doma del noble bruto.

Francia siempre mantuvo la cabeza en los estudios ecuestres, con sus escuelas de Versalles, de caballería ligera y la de Saumur, y empezó una nueva era: la militar exenta de florituras para dar a la equitación una forma castrense.

De esta forma, el panorama ecuestre hasta tal vez 1920 estaba dominado por el estamento militar. Los jóvenes oficiales de la Escuela de Saumur se imponían por doquier hasta que se empezó a despertar el interés entre la población civil. A partir del citado año 1920 los jinetes civiles confirmaron su aparición en los concursos hípicos. La caballería en el estamento militar tocaba a su fin con la aparición de la caballería motorizada, y ello motivo el que la equitación terminase de orientarse deportivamente.

Actualmente, aunque existen militares que dominan el arte ecuestre, el elemento civil impone criterios propios y a el le corresponde buena parte del resurgimiento competitivo en lo ecuestre.

Esta información fue obtenida de la siguiente fuentes:

  • Xenofonte “The art of horsemanship”
  • De La Gueriniere “Escuela de caballería”
  • Monografias
  • Relinchando.com
  • Laequitacion.com
  • ENCARTA Online
  • Imágenes
  • Google.com.do

4 comentarios »

  1. Muy buena investigación!!!!!!!!!! excelente trabajo

    Comentario por Ataúlfo — abril 25, 2010 @ 9:09 pm | Responder

    • Gracias amigo Ataulfo, de esto hemos hablado mucho con Ud. la influencia militar en la equitación y como en vez de canalizar y unir esfuerzos como en Italia, Francia, Alemania, etc., donde el jinete si quiere se integra con grado militar pero no hace la carrera (una esponsorización muy inteligente ya que mantiene viva la tradición militar por el caballo) aquí seguimos anclados en discusiones estériles. Argentina tuvo en la Escuela Militar de Equitación un centro de excelencia, curiosamente la FEA no utiliza semejante potencial y sus instalaciones. Por el contrario ha abierto un centro de enseñanza bastante paupérrimo de instalaciones. Todo esto exponente de nuestra absurda vocación por la mediocridad ya que dividir esfuerzos es condenarnos a ello. Debo aclarar que cuando estuve en la Escuela Militar de Equitación encontré del lado militar iguales defectos que en el lado civil, pero también mucha gente que marcaba esta inoficiosa división de esfuerzos.

      Comentario por harasambato — abril 25, 2010 @ 11:16 pm | Responder

  2. Es mi experiencia que en el Ejército nos enseñaban a querer el caballo y la equitación clásica. Con mucha vocación muchos oficiales maestros nos inculcaban la clásica tradicón ecuestre. Es justo reconocer que muchos lo hacían en los momentos dedicados al almuerzo y al descanso. Pienso que la Escuela de Caballería como muchas unidades de caballería pueden ser grandes centros de difusión del hipismo.

    También pienso que es una decisión de la dirigencia política a nivel nacional promover estas actividades tan importantes para el desarrollo de la persona humana.

    Tenemos el ejemplo de Alemania, después de estar absolutamente desvastada por la 2 da guerra mundial, la cría del caballo como el fomento de los deportes relacionados a ellos fue fundamental en su recuperación como país.

    Podríamos enumerar en una larga lista los beneficios relacionados con el caballo,,,,,,,,,,,,, y cuan importantes son, más aún, hoy en día………….. lamentablemente no podemos unir criterios y esfuerzos, los intereses están primero. Este parece se el mal del s. XXI. Por supuesto hay gente que trabaja,piensa y actúa de otra manera y solo en ellos hay esperanza………………………….

    Comentario por Ataúlfo — abril 27, 2010 @ 1:06 am | Responder

    • Mucha verdad en sus palabras amigo Ataulfo, desgraciadamente se dilapidan recursos y oportunidades y así nos va

      Comentario por harasambato — abril 27, 2010 @ 11:55 am | Responder


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