Por supuesto que no nos causa ninguna alegría castrar equinos. Pero los condicionamientos estructurales (terreno, genética, etc.) nos imponen infligirles esta operación.
Lo cierto es que si pongo la información, es simplemente para mostrar que con los cuidados adecuados, el equino no padece un post operatorio doloroso, y esto lo podemos ver en la falta de inflamación y de heridas infectadas.

En la fotografía vemos el lado derecho del escroto que presenta una sola incisión para la emasculación, y le agregamos a la par el lado izquierdo del escroto donde se lo ve sin ninguna incisión.
Igualmente no presenta inflamaciones, excepto una leve inflamación en el prepucio, lo cual en nuestra experiencia es absolutamente normal.
En cuanto a la asepsia, le aplicamos una crema cicatrizante que a la vez espante las moscas, y lo sometemos a diez minutos de ozonización de la zona manipulada en la operación. Hiroito nunca se ha mostrado agresivo ni en su limpieza ni en las otras manipulaciones.
Finalmente luego de la operación, le aplicamos una antitetánica, y tres días de antibiótico de amplio espectro.
