De a poco Argentina se va introduciendo en los modernos criterios para el trato del caballo deportivo. Si una especialista de la talla de Mclellan Porter estima que aquí la fisioterapia habrá de tener un gran desarrollo, no dudamos que ello será así. No perdamos de vista que la fisiatra menciona como costos en EE.UU entre uno y dos millones de dólares, por lo que siendo nuestros costos inferiores, ello habrá de empujar aquí la actividad, recibiendo beneficios de las prácticas del primer mundo como quien dice, en nuestra casa.
Así que el potencial para crecer es enorme, máxime si observamos que sólo en un año, nuestras exportaciones de caballocrecieron un 82%.
En lo que respecta a nuestro sector de producción, el caballo deportivo de salto y adiestramiento, los números de exportación no son significativos, lo que marca un gran horizonte para el crecimiento.
Y allí la fisioterapia tiene mucho para aportar como integrante del concepto “management del caballo” respecto al cual autores alemanes le adjudican entre un sesenta y un ochenta por ciento del éxito deportivo, siendo el aporte de la genética (pedigree) el residual del cuarenta al veinte por ciento.
Nuestro estándar a imitar es el caballo deportivo de EE.UU o el de Europa, donde tiene una vida en esa práctica hasta los 17 o 18 años. Siendo notables los casos de Marcus Fuch que montó un caballo de 20 años en los WEG de La Haya, o el caballo de 21 años que compitió en la prueba completa del WEG de Aachem, llegando hasta el salto en pista. Ni que decir de Baloubet A que a los 17 añosfue medalla de oro de las Olimpíadas de Athenas.
Por eso es tan importante el trato del caballo argentino como un atleta de alto rendimiento para elevar su vida útil deportiva que aquí en la alta competencia ronda en los doce años promedio. Al esfuerzo por la buena sangre debe agregarse el esfuerzo por la salud del equino. Mayor cantidad de caballos en las alturas del gran premio habrán sin duda de revitalizar el espectáculo hípico hoy, salvo muy honrosas excepciones, totalmente decaido, con el efecto derrame por imitación, iniciando el ciclo virtuoso de nuestro mercado interno, ya que no hay producción que sobreviva, edificada con la mira puesta en el mercado internacional.
En este sentido en Haras Ambato somos pioneros, con grandes sacrificios y esfuerzos no dejamos de contar con nada de lo que Ms Mclellan Porter menciona para el tratamiento del caballo deportivo, manejados por profesionales idóneos y con amplia experiencia.
A ello estamos agregando la construcción de una pileta de natación con uso primario como caminador en agua de 40m de circunferencia, a una altura máxima del agua para caminador en 1,40m.
Como así también la construcción de un mamelón con alturas establecidas por los protocolos de kinesiología, sea para training, como para rehabilitación, muscular, articular o tendinosa conforme las diversas alturas que se utilicen

